jueves, 28 de enero de 2016

¡Es el colmo!

 ¿Quién no ha pronunciado esta frase alguna vez, harto de injusticias o al escuchar algo desagradable?: ¡Ya es el colmo!" o "Es la gota que colmó el vaso"-

"Más vale refrán en mano... (De abuelos a nietos)"  http://blog.mariannavarro.net/refranes/de.abuelos.a.nietos.html

  Y es que todas las cosas, salvo -claro está- las reconocidas como inconmensurables (1), tienen su medida. Si se trata de líquidos o sustancias que necesitan de recipiente para su medición (aceite, harina...) se puede servir esta ración "colmada", es decir, sobrepasando los límites del recipiente lo suficiente para que se mantenga en él sin derramarse. Siempre ha sido una muestra de cortesía de quien mide generosamente y regala ese colmo a su cliente.

 Pero puede suceder (de hecho nos pasa a menudo) que ese colmo (2) sea involuntario y, como la leche que se derrama al hervir o la cerveza cuya espuma rebosa,  caen creando un estropicio (3)  para su limpieza... es entonces, en esta acepción, cuando usamos ¡es el colmo!

 Y es que hay circunstancias que nos rebasan o superan nuestra capacidad de aguante y comprensión, que colman nuestra medida pudiendo llegar al punto de ser "el colmo de los colmos".

¡Ojo! No confundir una cucharada "colmada" con los "colmados" (4)

 Hay multitud de chistes sobre los colmos. Por ejemplo:

 ¿Cuál es el colmo de un vago? Levantarse temprano para poder estar más tiempo sin hacer nada. :)

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1.- Inconmensurable.- 2. adj. Enorme, que por su gran magnitud no puede medirse.

 2.- Colmo.- 1. m. Porción de materia pastosa o árida, o de cosas de poco volumen, que sobresale por encima de los bordes del vaso que las contiene.

3.- Estropicio.- (de estropear)-
 1. m. coloq. Destrozo, rotura estrepitosa, por lo común impremeditada, de cosas por lo general frágiles.
2. m. coloq. Trastorno ruidoso de escasas consecuencias. 

    4.- Colmado.- 3. m. Tienda de comestibles.

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Ejercicios propuestos:  Hay muchas palabras en el español en general que pueden inducir a equívocos por su polisemia, es decir, por tener varios significados que obligan a fijarse en el contexto. ¿Buscamos situaciones graciosas por esos equívocos?
Por ejemplo: Estar caliente, diminutivo de Concepción, etc. o
¿cuál es el colmo de... ?

domingo, 24 de enero de 2016

Dejar a (o quedarse) alguien EN LA ESTACADA.


Los que estamos habituados a su uso, sabemos que se refiere a perjudicar o abandonar a alguien a su suerte cuando está pasando malos momentos.
Por ejemplo: Cuando me vio con problemas, me dejó en la estacada en lugar de ayudarme.

Pero ¿de dónde puede venir la expresión?

"Más vale refrán en mano... (De abuelos a nietos)"  http://blog.mariannavarro.net/refranes/de.abuelos.a.nietos.html
Comenzamos como es habitual recurriendo a nuestra buena amiga la RAE para encontrar la definición de estacada:
1. f. Obra hecha de estacas clavadas en la tierra para defensa, o para atajar un paso.
2. f. Olivar nuevo o plantío de estacas.
3. f. Mil. Hilera de estacas clavadas en tierra verticalmente como a medio decímetro de distancia unas de otras, aseguradas con listones horizontales. Se colocaba sobre la banqueta del camino cubierto, en los atrincheramientos o en otros sitios.
4. f. Ven. Herida producida con una estaca o con cualquier objeto agudo.
5. f. p. us. palenque ( valla para cerrar un terreno).
 6. f. p. us. Lugar señalado para un desafío.

Dejar a alguien en la estacada.
1. loc. verb. Abandonarlo, dejándolo comprometido en un peligro o mal negocio.

Quedar, o quedarse, alguien en la estacada.
1. locs. verbs. Morir, perecer en el campo de batalla, en un desafío, etc.
2. locs. verbs. Salir mal de una empresa y sin esperanza de remedio.
3. locs. verbs. Ser vencido en una disputa.

Bien, ya tenemos en nuestra mente un lugar cercado, rodeado de estacas para defensa o atrincheramiento de un terreno, para marcar las lindes o límites de un espacio físico o también un lugar inestable (andamio) sujeto con estacas para estabilizarlo.
Tanto en una acepción (defensa) como en la otra (límites) se explicaría claramente la situación de riesgo y de abandono que implica dejar (abandonar) a alguien allí, en un lugar de peligro o en una situación límite, ya que serían los primeros en recibir a los atacantes.

Pero también los lugares de torneos y peleas estaban estacados; por lo cual, si alguien quedaba en la estacada significaba que estaba gravemente herido o muerto, sin posibilidad de salir por sus propios pies. Dejarle ahi, dejarle en la estacada, era sin duda desasistirle, abandonarle a su suerte, una crueldad.
Vemos, pues -con estacas o, metafóricamente, sin ellas- que la situación y su sentido se ha mantenido a lo largo de los siglos en nuestro acerbo cultural.

Ejercicio propuesto: Ya sabemos que un lugar cercado puede estarlo con estacas (estacado) pero ha habido y hay muchas otras maneras de delimitar un terreno o aislarlo de las miradas o el acceso de intrusos. Un castillo, un pueblo, un palacio, y hasta un campamento han marcado sus lindes con gran variedad de materiales. ¿Hacemos un repaso?

martes, 19 de enero de 2016

"Es cosa de villanos TIRAR LA PIEDRA Y ESCONDER LA MANO"



Nos hallamos aquí ante una expresión aparentemente sencilla que esconde diversos prejuicios, costumbres y reflexiones arcaicas que vienen de muy lejos y que, lamentablemente, aún perduran.

"Más vale refrán en mano... (De abuelos a nietos)"  http://blog.mariannavarro.net/refranes/de.abuelos.a.nietos.html

 Veamos por orden, según costumbre:

 Villano.-  (Del b. lat. villanus, y este del lat. villa, casa de campo).
1. adj. Vecino o habitador del estado llano en una villa o aldea, a distinción de noble o hidalgo. U. t. c. s.
2. adj. Rústico o descortés.
3. adj. Ruin, indigno o indecoroso.

La definición de la RAE ya muestra el primer prejuicio (cuya falta de veracidad defendieran numerosas obras de teatro del Siglo de Oro) por el que la persona de origen humilde -frente a la nobleza- no tenía honor ni era digno de credibilidad... De hecho, aún perduran en nuestro vocabulario expresiones como "es un villano" o "es muy noble", como insulto o alabanza respectivamente.

Tirar la piedra.- Entramos aquí en un terreno mucho más delicado, pues todavía están recientes los casos de lapidación (muerte a pedradas) que han conmovido y conmoverán, por desgracia, nuestras conciencias.

Sucede que este castigo, aplicado principalmente a la mujer adúltera, tiene hondas raíces en la civilización, tan arraigadas en el tiempo que conocemos históricamente casos como el de la filósofa y astrónoma Hipatia (recientemente recordado en la película "Ágora", de Alejandro Amenábar) lapidada por las primeras comunidades cristianas  en la Alejandría del s. IV, a pesar de que hay constancia del rechazo de Jesús de Nazaret a semejantes prácticas ("Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra") que eran autorizadas por el propio Moisés:

«Mas si resultare ser verdad que no se halló virginidad en la joven, entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la apedrearán los hombres de su ciudad, y morirá, por cuanto hizo vileza en Israel fornicando en casa de su padre; así quitarás el mal de en medio de ti». Deuteronomio 22:20-21.

Y ya llegamos al objeto de nuestro interés: qué significa y de dónde viene la expresión.

Se ha encontrado nada menos que en "El Banquete" de Platón (427-347 a. de C.), diálogo en el que Eryxímaco dice: "Después de tirar la piedra, Aristófanes, crees que vas a poder esconder la mano..."

Y creo que ya, si es que no lo estaba, queda claro su sentido:

Es cobarde quien participa o provoca un hecho deshonroso y luego disimula dicha participación para que otros carguen con la culpa.

Y concluyo:  ¿Os suena de algo hoy en día?

Ejercicios propuestos:

Además de que nos hallamos  ante una figura literaria que, como vemos, se usa también en el lenguaje coloquial -(¿de qué figura se trata y cuáles podemos señalar como de uso frecuente?)- podemos buscar en nuestro vocabulario acciones o verbos recíprocos y/o complementarios, que suelen reflejar hechos cotidianos como: abrir la puerta --> entrar o salir de casa.
  

martes, 5 de enero de 2016

"Es como DAR MARGARITAS A LOS CERDOS"



Cuando se habla de cerdos (chanchos, cochinos, marranos...) en clase, no puedo evitar recordar la asombrosa y atrevida representación que de este animal hizo Juan Echanove, llenando él solo el escenario durante el tiempo de la soberbia representación, que pude presenciar allá por el 1993, sobre la obra "Estrategia para dos jamones" de Raymond Cousse.

"Más vale refrán en mano... (De abuelos a nietos)"  http://blog.mariannavarro.net/refranes/de.abuelos.a.nietos.html
Planteaba la obra la necesidad de uno de estos animales (nacidos para engordar y servir un día de víctima en beneficio de los humanos) de magnificar su importancia y el sentido de su vida. Una parábola de la soledad y de la necesidad del ser humano de encontrar un sentido a su paso por la vida.



Sirva este preámbulo para entrar en el meollo de nuestra sentencia de hoy:  un cerdo solo vive por y para comer y es en lo único que piensa (si es que piensa), por lo que todo lo que esté a su alcance es susceptible de ser comido. Inútil es, pues, ofrecerle algo bello: se lo comerá.
 

Del mismo modo, hay personas con tan pocas entendederas , con tan escasa sensibilidad, que no entenderán un detalle simbólico o poético: intentarlo con ellos será como dar margaritas a los cerdos


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Rascando en la superficie de la obra mencionada, "Estrategia para dos jamones", de Raymond Cousse, hallamos, naturalmente, un paralelismo con la vida de determinados seres humanos:

"Gente que sólo desea su pan, su hembra, la fiesta en paz" cantaba el grupo Jarcha en "Libertad sin ira"
¿Trabajamos sobre ello? ¿En qué consiste la vida? ¿Qué es lo que le da sentido?