domingo, 7 de febrero de 2016

"Es más tonto que Abundio"


En mi búsqueda de la existencia del personaje que dio origen a esta famosa expresión, he encontrado teorías de todo tipo.
Teniendo en cuenta que la hazaña de tal personaje debía ser pública y de notoriedad para quedar inmortalizada para siempre, y dado que luego es el pueblo el que se encarga de  ir 'actualizando' la tontería que se le atribuye, comento aquí tres personajes probables, empezando por el más antiguo, San Abundio o San Abundancio  (nombre que ya existía en latín -Abundius- con significado de abundante)... 
Pues bien, este personaje , que llegó a ser santo, vivió en la Córdoba musulmana allá por el 854.
Se cuenta que los musulmanes eran muy permisivos en cuanto a religión se refiere y tenían como única prohibición (castigada con la pena de muerte) la de no insultar el nombre de Mahoma. Aun así, bastaba con retractarse y pedir perdón para que el asunto quedara olvidado: "Pronuncia una sola palabra y luego sigue la religión que quieras..." decía el emir. Este hombre, pues, seguidor del obispo Samuel de Córdoba y de San Eulogio, fundamentalistas fanáticos a ultranza, (aunque con un lucrativo negocio de reliquias) se empeñó en  ser martirizado, por lo que a pesar de que once veces le dieron ocasión de retractarse, se mantuvo en sus trece hasta que consiguió ser condenado y ejecutado. Dejando aparte a la interesada Iglesia que necesitaba de Santos, la opinión popular fue la de que el individuo en cuestión más que santo, era tonto.
Siguiendo el orden cronológico de personajes y hechos más creíbles que justifiquen el calificativo, encontramos un Abundio campesino (para unos, original de Navarra; para otros, andaluz) que en los siglos XVII-XVIII y en época de escasez de agua, quiso regar su campo orinando sobre él.
Y, por último, el documentado episodio del capitán de fragata Abundio Martínez de Soria,  nacido en 1848, y muerto en 1898.  El citado capitán tuvo la posibilidad de huir con su barco, en la Guerra Hispano-Americana en las Filipinas al encontrarse solo frente a toda la armada norteamericana. En vez de retirarse, fue de frente, y acabó hundido en el acto, sin que realizara ni una sola baja a los norteamericanos. Esta acción no fue muy entendida en la península, y más que de héroe se le tildó de tonto.
He aquí los personajes posibles. Sea cualquiera que sea el original, sabemos que la historia está llena de solemnes tonterías, las más de las veces con consecuencias imborrables.
Luego, el gracejo y humor socarrón español se encargó de crear frases como "Más tonto que Abundio, ...que iba a vendimiar y llevaba uvas de postre",  "... que vendió la moto (o el coche) para comprar gasolina", ... "que vendió los zapatos para comprar unas tirillas", "que tiró el reloj al pozo porque no daba la hora que quería"... y un largo etcétera.
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Ejercicio propuesto:
La continuación del dicho proviene en general de la necesidad de un segundo término que aclare el porqué de la comparación y del atributo. Buen momento para repasar el uso de los por qué/ porque/ por (el-la-lo) que/ (el) porqué.. ¿No os parece?
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2 comentarios:

  1. Me gustaron tus blogs.
    Increíble el que se llevó las uvas de poste a la vendimia.
    Te comento también en la blogoteca.
    Saludos desde Alcalá.

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  2. Muchas gracias. Siempre anima saber que lo leéis. Un saludo.

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Gracias por comentar. Un saludo.