viernes, 18 de marzo de 2016

"¡Fíate tú de las mosquitas muertas!"


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El hecho de que se use el femenino ha dado lugar a pensar que se refiere a las mujeres taimadas que conquistan y embaucan al "pobrecito" que se enamora de ellas para utilizarle a su antojo.

 Siguiendo el plano familiar, en cambio son "moscones" los hombres que molestan a la mujer con su cortejo.

Pues bien, centrándonos en el dicho, debemos recurrir a la entomología (ciencia que estudia a los insectos) para comprender de dónde viene:

Es costumbre en algunas especies, para asegurar su supervivencia, hacer creer al supuesto atacante que están muertos o que son absolutamente inofensivos permaneciendo totalmente inmóviles, de modo que pueden atacarle cuando se confía.

Por tanto, en este refrán el imperativo suele aplicarse con sentido irónico como aviso contra las personas traicioneras - no importa el sexo - que mediante halagos y palabras dulces esconden una perversa intención.

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Es en la corte y en círculos de poder donde más suelen darse este tipo de personajillos (llamados también oportunistas o trepas); pero también al ciudadano "de a pie" le rondan esos insectos, personajes dignos de lástima que, sin respeto a la palabra y a la confianza puesta en ellos, traicionan para conseguir su propio interés. No obstante, también los hay que por su mediocridad se ven obligados a serlo para poder seguir .

Siguiendo con nuestra costumbre de aconsejaros ejercicios y lecturas de interés relacionadas con el tema, menciono en esta ocasión "Boquitas pintadas" de Manuel Puig con un interesante comentario que relaciona los tangos que son interludio entre las escenas, con el contenido de las mismas.


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