jueves, 30 de junio de 2016

"La crueldad es la fuerza de los cobardes"

Estamos atravesando una época en la que demasiado a menudo (aunque nunca sea suficiente) se nos alerta de la crueldad: contra la mujer, contra los niños, contra los animales... y se me ocurre pensar si no se trata, en resumen, de que la máxima "el hombre es un lobo para el hombre" (de la que ya hablamos, y data de hace 2.200 años) se cumple como norma general.
Pero si revisamos la Historia, es sobre todo en época de crisis cuando se exacerba dicha crueldad y se vuelcan las frustraciones y la impotencia sobre los más débiles. Por eso es el arma, la fuerza de los cobardes, que "se crecen" ante la dominación brutal, animal (por referirme al uso de la sinrazón, no porque los animales sean crueles en este sentido del que hablamos).
Sin embargo, y aquí está la paradoja, nos hallamos en una "civilización" en la que todos (se supone) poseen una mínima cultura y acceso a la información. No obstante, la deshumanización, la falta de empatía (ponerse en lugar del otro), la despreocupación por los demás (la falta de auxilio en la calle a quien está pasándolo mal, la falta de ayuda a quien no se conoce, la solidaridad -que parece medirse sólo por la monedas que se dan en determinadas causas-) están por todas partes, y me pregunto -desanimada- ¿Dónde está el progreso, el enriquecimiento de la calidad humana?
Sucede, y no se denuncia. Quien calla, otorga. Por tanto, quien calla es cómplice.
Centrándonos en el tema objeto de estos refranes, definición de crueldad:

1. f. Inhumanidad, fiereza de ánimo, impiedad.

2. f. Acción cruel e inhumana.

Definición de cobardía y cobarde:

1. f. Falta de ánimo y valor.

1. adj. Pusilánime, sin valor ni espíritu.

Inhumano (no humano= bestial, animal) y sin valor. ¿Hace falta más definición ni comentario?

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Ejercicio propuesto:

Comentar: "Las Semillas de la violencia", de Luis Rojas Marcos.



sábado, 25 de junio de 2016

"Irse de verbena"

Mientras conducía oyendo la cadena SER, disfruté cuando explicaron el origen de la expresión "irse de verbena", que no solo no conocía, sino que ni siquiera sabía que existiera una planta que se llama así...

Resulta que -explicaba el locutor- en la zona donde ahora está el Real Observatorio (astronómico) de Madrid, es decir, en la calle Alfonso XII, muy cercana a la puerta de El Retiro y a la nueva estación de Atocha, existía un campo de verbenas... y, al parecer, aún pueden verse algunas tras las rejas que circundan el edificio.
Pues bien, según la tradición, si se recoge esta planta en la transición entre la noche y el día (cuando la luna deja de verse para dar paso a los primeros rayos del sol) se asegura estabilidad económica e incluso fuertes ingresos para el resto del año.  Y, al parecer, eso solo era posible hacerlo en la noche de San Juan.
Lo curioso no es sólo la existencia de esta tradición madrileña, sino que la he encontrado en otras comunidades como la gallega.
Para recoger esta planta en el momento apropiado, una de dos: o se madrugaba, o no se dormía... y en cualquiera de los dos casos, el jolgorio, la convivencia bonachona y las ganas de diversión con comida y bebida, acompañaban a esa 'vela', por lo que no es de extrañar que el "irse de verbena" se convirtiera en sinónimo de irse de fiesta, a pasarlo bien, sin tratarse obligatoriamente de lo que hoy en día entendemos como "verbena" con baile, cacharritos, casetas, etc...

Hasta 200 refranes no incluidos aquí, recogidos en manual (pdf o e-book).¡Pídelo!
http://blog.mariannavarro.net/refr…/de.abuelos.a.nietos.html

Ejercicio propuesto: ¿Cómo ha derivado la palabra verbena? ¿Qué las diferencia de otras fiestas populares como ferias o romerías? ¿Qué más fiestas tradicionales conocéis?

domingo, 19 de junio de 2016

Jugársela a cara o cruz


Como ya se comentó al hablar del dicho: "Cada moneda tiene dos caras" (en "De abuelos a nietos") nos hallamos ante esta sentencia en la que no sólo se refiere al hecho de apostar en un juego de azar, sino que, poniéndolo en relación con el juego de la vida, se suele usar cuando una persona, normalmente desesperada, "pone toda la carne en el asador" y arriesga el todo por el todo.

Aunque en este juego la ley de probabilidades sea del 50%, sabemos que no es así en la vida, en la que hay mucho que arriesgar para ganar; y aunque refranes que ya hemos visto, aconsejen prudencia ("Quien guarda, halla") también tenemos "quien no se moja, no coge peces".

Probablemente en muchos casos, habrá que mojarse y dejar a la suerte que sea la que decida.
El porqué se habla de  "cara " y  "cruz " al referirnos al anverso y el reverso de las mismas, parece provenir de la Alta Edad Media en la que los escudos (monedas de ese nombre) tenían dos líneas perpendiculares en el centro, tomando forma de aspa o cruz.

En el anverso, como sucede hoy en día siguiendo la tradición numismática (1), se representaba una imagen simbólica del país - como un monumento, planta o animal característico y representativo-, o el retrato de una divinidad o del gobernante en el momento de acuñación (2) de la moneda) , y en el reverso, una leyenda con su valor.

Aunque esto no suceda en todos los países, sólo tenemos que mirar las monedas del euro para darnos cuenta de que este sistema persiste.

En cuanto a las medallas religiosas cristianas, era habitual representar en la  "cara " la imagen objeto de veneración o culto cuya protección se invocase, y en el reverso, la cruz, símbolo del cristianismo.

Volviendo a nuestro tema, recuerdo a una profesora de latín a la que quisimos mucho, llamada Visitación Infante, que cuando respondíamos alguna pregunta al azar, decía: "¡Claro! Si tiene barba, San Antón, y si no, la Purísima Concepción...¿no?". Lo afirmaba porque notaba la duda en nuestra respuesta, pero luego, con la experiencia, comprobamos que equivocándose es como más se aprende.
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Relacionado con el tema, en ambas interpretaciones (con el juego y con la vida) tenemos la brillante obra de Fedor Dostoievski "El jugador", un análisis de la ludopatía escrito en el XIX, que nada desmerece a cualquier análisis  psicológico actual del personaje de un ludópata.

Ejercicio propuesto:  Proponer algún juego, ver materiales que necesitamos, sus reglas... y ¡a jugar!.

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 (1).- Ciencia referente a las monedas.

(2).- Imprimir y sellar una pieza de metal, por medio de cuño o troquel

domingo, 12 de junio de 2016

Irse todo "al carajo" o "a hacer puñetas"


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Cuando en un comentario sobre el sufijo "-azo" (del que hablábamos en "ir dando bandazos") Silvia RR, compañera de TodoELE, nos comentaba la expresión "darse un carajazo" indicando "más vulgarmente", he recordado el vídeo que realicé en defensa de las dos expresiones que comentamos hoy, porque son falsamente entendidas como vulgares.

Vemos, como es habitual, la definición de la RAE, y en la primera, señalando su origen incierto, en casi todos sus usos indica que son expresiones coloquiales o malsonantes:
carajo. (De or. inc.).

1. m. malson. Miembro viril.
2. m. despect. malson. Col., C. Rica, Hond. y Ven. U. para suplir el nombre de un hombre que no se quiere mencionar para desvalorizarlo.
al ~. 1. expr. coloq. Denota enfado o rechazo. Al carajo el informe.
carajo. 1. interj. U. para expresar disgusto, rechazo, sorpresa, asombro, etc.
del ~. 1. loc. adj. coloq. Muy grande o intenso. Un susto, un frío del carajo.
importar algo un ~ a alguien. 1. loc. verb. coloq. No importarle nada.
irse algo al ~. 1. loc. verb. coloq. Echarse a perder, tener mal fin.
mandar a alguien al ~. 1. loc. verb. coloq. Rechazarlo con insolencia y desdén.
qué ~. 1. expr. coloq. Denota negación, decisión, contrariedad, etc.

un ~. 1. loc. adv. coloq. nada (ninguna cosa). No entiendes un carajo.

2. expr. coloq. U. para negar o rechazar.
3. expr. coloq. U. para ponderar. Cuesta un carajo.

Vemos ahora puñeta:
1. f. Encaje o vuelillo de algunos puños.

2. f. Pejiguera, dificultad, molestia.
a hacer ~s. 1. loc. adv. coloq. U. para desechar algo, o para despedir a alguien, despectivamente o sin miramientos. Mandar a hacer puñetas. Vete, anda a hacer puñetas.
2. loc. adv. coloq. U. para manifestar que algo se ha estropeado o que un asunto ha fracasado. El televisor SE HA IDO a hacer puñetas. Mi ascenso SE FUE a hacer puñetas.

3. loc. adv. coloq. sanseacabó. Dejad el trabajo como está y a hacer puñetas, que ya es hora.

hacer, o hacerse, la ~. 1. locs. verbs. Masturbar o masturbarse.
2. locs. verbs. coloqs. hacer la pascua. puñeta, o puñetas.

1. interjs. U. para expresar asombro o enfado.

Encontramos también un uso coloquial claramente ofensivo en algunos casos.
Pero salvando ese uso vulgar que la costumbre popular ha convertido en palabras casi malsonantes, propias del malhablado, tenemos que alzar una lanza en su favor para conocer su origen:
El carajo era la cesta que en el palo mayor de las naves (denominado también verga -¿os suena?-)  servía al vigía para divisar desde lejos algún peligro o costa; mientras que las puñetas eran los encajes que adornaban puños y cuellos, que aún vemos en el atavío de los jueces.
En fin, aquí está el vídeo  ;)

Ejercicio propuesto: Hay profesiones que, como la de juez, tienen a gala el uso de una vestimenta especial, casi un uniforme. Veamos algunas de esas profesiones -no militares- (camarero, juez, abogado, pintor, doctor universitario y en medicina, rey, etc.) y qué ropa y complementos les distinguen.

domingo, 5 de junio de 2016

Irse de picos pardos

 

Comienzo presentándoos la imagen que tenéis a vuestra izquierda:

- Sres. picos pardos, les presento al lector... y viceversa.

¿Lo esperabais? Me extraña que se me haya pedido esta definición, pues está ampliamente divulgada (aunque copiada una y otra vez) en este amplio batiburrillo de información que es el Internet de nuestros amores.

Pues sí, los famosos "picos pardos" son el remate de una prenda de vestir medieval, un jubón o chaleco para cubrir el torso de la mujer que practicaba el oficio más antiguo del mundo: la prostitución.

En fin, que el dicho que tan habitualmente usamos generalizando cuando alguien "se va de juerga o de parranda", comienza su andadura refiriéndose a los que gustaban de visitar prostíbulos, lupanares, casas de citas... o cualquiera de los nombres que se usaron y usan para los locales en los que se ejerce la prostitución.

Yendo un poco más allá en la profundización del tema (¿os habéis dado cuenta de lo que se aprende siguiendo el hilo para llegar al ovillo?) descubrimos que la prostitución es, efectivamente, el oficio más viejo del mundo, que hubo una prostitución sagrada practicada por hombres y mujeres para obtener beneficios con los que mantener el templo. Existía en zonas del Oriente cercano y de la cuenca del Mediterráneo, en algunas regiones de la India, donde las prostitutas, llamadas deva-dasis (siervas y esclavas de los dioses), eran cantoras y bailarinas y disfrutaban de particular instrucción. Las meretrices del culto, consideradas como mujeres sagradas, atestaban los patios de los templos y eran consideradas como transmisoras de las virtudes fecundativas. En los templos, como en Babilonia, no faltaban los prostitutos varones. También en Palestina y en Siria la prostitución era de carácter religioso, y éste es el motivo de la severa condenación de esta práctica, designada como "fornicación con los dioses extranjeros", en el Pentateuco (cf Dt 23,18; Lev 21,7.9.14) y en los profetas.(1)

No voy a entrar en disquisiciones morales que no tienen lugar aquí. Al fin y al cabo -para los que se rasguen las vestiduras- consiste en la tan actual "ley de la oferta y la demanda" por la que ningún negocio es rentable si no tiene clientes... Así que nos mantenemos en el terreno objetivo, hablando de las prendas de vestir que obligaban a llevar a las rameras (que se llaman así porque sus casas eran señaladas con ramos en la puerta), cortesanas (que ejercían su trabajo en o cerca de la corte), etc.

Ya Solón (en el 600 antes de Cristo) habla de las casas llamadas dicteria o burdeles; durante las guerras púnicas aparecen las meretrices (mujeres que ganaban con el oficio) que tenían que vestirse con una túnica corta de color oscuro que las distinguiera del resto de mujeres, las matronas. Acompañaban a los ejércitos. Es en el Renacimiento cuando se habla de las ya citadas "cortesanas" y durante la Revolución francesa, mujeres "galantes" adquirieron notable fama y notoriedad (madame Pompadour) que ejercían el amor libre indiscriminadamente y de forma habitual, aparentemente sin fines lucrativos (aunque no hubiera mejor situación que la de las damas "mantenidas"). En fin, "siempre ha habido clases" y aquí no iba a ser menos...

Pues bien, volviendo al caso, este jubón medieval se convirtió más tarde en una "saya" o sobrevestido ajustado a la cintura y abierto en cuatro partes o "picos" (el mismo Don Quijote, cuyas aventuras os traigo cada día, habla de una tal condesa Trifaldi, cuya falda iba adornada con tres picos, en lugar de los cuatro habituales) y con Carlos III, una tira o cintillo pardo que ribeteaba el bajo del vestido ondulando en forma de picos. Así que aquí tenéis la explicación.



Ejercicio propuesto:
  Ya que de prendas de ropa se trata, hablemos de ellas y de sus complementos y adornos:
Sayas, ribetes, lazos, cintas, puntillas, pasamanería, etc.