martes, 24 de enero de 2017

No es rico el que más tiene, sino el que menos necesita

Debo comenzar aclarando que, hoy, este refrán es un modo de mostrar mi indignación, por lo que debe ser considerado algo aparte del modo didáctico y objetivo que esta sección pretende tener. 
Valga esta aclaración para señalar que la Educación, sobre todo en la Lengua y Literatura (medios de expresión de todas las facetas y ciencias del ser humano) no puede ni debe mantenerse al margen de la realidad y, aunque, por eso mismo, porque se convierte en denunciante y difusora de lo que sucede, se están dejando de lado las Humanidades (Lengua, Literatura, Filosofía, Historia, etc...), el ser humano no puede dejar de reclamar y proclamar la injusticia  ("Si se calla el cantor, calla la vida...").

Vamos al grano: Cuando un empresario empieza a hablar de pérdidas porque en vez de ganar 60 millones, por poner un ejemplo, ha ganado "sólo" 45, ya va la cosa mal y se ponen a pensar en "hacer otra cosa" aunque eso suponga dejar en la calle a los trabajadores que han hecho posible con su esfuerzo el que se mantuvieran esas ganancias. (Caso Telefónica, sin ir más lejos).

Y es que aunque la ley de la competencia, el libre cambio, etc., etc., favorecieran la revolución industrial, los pilares de toda economía, la de las materias primas, la agricultura, la ganadería y la pesca, ha ido menospreciándose en pro del sector servicios, el de la "calidad de vida", el de "es más feliz quien más tiene", en resumen: el de los coches, electrodomésticos, la vivienda... hasta llegar a un punto en que es más fácil comprar otro aparato que repararlo, o más "jugoso" conceder la hipoteca de una vivienda aunque con pocas garantías porque, de no pagar, no sólo el prestamista recupera la vivienda, sino que la deuda se mantiene y se debe seguir pagando aunque no haya (ni dinero, ni vivienda).,

En esta tesitura tan actual que estamos sufriendo ahora mismo, todo favorece a los empresarios (a los que, como en teoría son los que dan trabajo, hay que mimar) porque la mano de obra es eso: manos, seres informes sin rostro ni características, máquinas que se usan para un fin, que seguirán ahí mientras den ese beneficio o serán sustituidas por otras cuando no lo den. Y, encima, culpamos al que, más pobre que nosotros, acepta las condiciones más ruines; peleamos entre nosotros sin reconocer al verdadero culpable: el que juega con la necesidad para su propio beneficio.

Mientras las cosas han ido bien, o nos hemos querido creer que así era, nos hemos conformado y dejado llevar. Pero los sueños, sueños son y lo malo de los sueños es que no son reales y acaban al despertar.

Nos ha tocado un despertar terrible, el sueño se convirtió en pesadilla y estamos pagando nuestra conformidad o, tal vez, ingenuidad, el tener "fe ciega" en los que se suponía elegíamos para que nos representasen y cuidasen de nuestros intereses: Nos ha salido el tiro por la culata (ya veremos esta expresión).

Hace un tiempo comentaba el refrán: "Es el cebo el que engaña, no el pescador ni la caña" y debemos reconocer que hemos picado. Así que, como no tenemos más remedio que constatar que estamos en la época de las vacas flacas, más vale apretarse el cinturón, echarle arrestos y reconocer que es más rico el que sabe disfrutar de lo que tiene saliendo adelante a pesar de todo, aunque en la familia solo uno trabaje (quiero decir, que perciba un salario) mientras los demás se afanan en estirarlo y poder mantenerse con lo que hay, comiendo pollo, casquería o cerdo en lugar de cordero o ternera, calentando en el fuego en lugar de la vitrocerámica o microondas, volviendo al abanico o a las mantas pasando del aire acondicionado y tomando la cervecita tranquilamente en casa o en el césped del parque más cercano (con limpieza y respeto, eso sí).

Mientras, nuestros políticos (sean del color que sean) siguen protegiendo a los que crean empleo (no a los microempresarios ni a los autónomos, no, sino a los "grandes") para que con unos sueldos de 400 o 600 euros, sigan regalando el trabajo a quienes los reciben: es más que nada ¿no?

En fin, somos más cultos (ya hasta un barrendero tiene la ESO), y si el saber es poder habrá que aplicarlo. Por eso, el 15-M no debe ser destruido por quienes pretenden menospreciarlo y desprestigiarlo. Democracia significa gobierno del pueblo y para el pueblo. Si lo han olvidado, habrá que recordárselo, insistiendo en que no es precisamente el dinero el valor principal del ser humano y haciendo que "el tanto tienes, tanto vales" dé paso al "obras son amores, que no buenas razones".

Limpieza en nuestros representantes, devolución de lo robado y honor a la palabra dada. Ni más ni menos que lo que se nos pide al ciudadano de a pie.

miércoles, 11 de enero de 2017

" No digas ¡zape! hasta que pase el último gato "


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Refrán que me recordó mi padre, y hallé recogido en el Refranero temático español, de Gregorio Doval.
 Como es práctica habitual, consultamos el Diccionario de la Real Academia y buscamos la definición de:
zape. (De sabb, palabra no árabe, pero usada entre los árabes y empleada hoy en Marruecos).
1. interj. coloq. U. para ahuyentar a los gatos, para manifestar extrañeza o miedo al enterarse de un daño ocurrido o para denotar el propósito de no exponerse a un riesgo que amenace.
2. interj. coloq. U. en algunos juegos de naipes para negar la carta que pide el compañero.

Es, pues, una interjección coloquial usada en general para ahuyentar un peligro. 
No obstante, el refranero nos aconseja en esta ocasión no fiarnos de expresiones que puedan no asustar, no hacernos los valientes y esperar mejor a que el peligro haya pasado, es decir, a que ya no haya gatos, más que confiar en que la exclamación los ahuyentará.

Una vez más en nuestro refranero encontramos que es la precaución y la prudencia lo que servirá ante cualquier peligro.
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¡Zape! Es una interjección, no una onomatopeya, pero como hay parecidos entre unas y otras y la forma de utilizarlas, les propongo dos documentos que me han parecido de interés para tratar el tema y sin duda pueden servir de ayuda para distinguirlas:

Interjecciones:http://centros.edu.xunta.es/iesportadaauga/orientacion/actividades_recursos_educativos/le_eso/09_interjecciones.pdf