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martes, 14 de mayo de 2019

Andar a la sopa boba


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Un refrán nos lleva a otro y nos encontramos muchos hablando de "sopas": en este caso de una sopa que no lo era realmente porque se trataba del resultado obtenido al  mezclar restos de distintas comidas y que era servida en la Edad Media a los goliardos o sopistas , principalmente estudiantes pobres.
 
Y aunque en un principio esta sopa se daba a cambio de algún trabajo, pasó a generalizarse de modo que "vivir de la sopa boba" vino a significar el vivir sin trabajar; dependiendo de otros, sí, pero sin ninguna preocupación mayor para poder comer que la de poner el plato ("meter el cazo").
 
Podemos escuchar también "andar a la sopa boba" cuando alguien goza de enchufe o posee rentas y vive sin preocupaciones.
 
Nada que ver con la riquísima sopa de "picadillo" que se hace con restos del cocido ni con la "sopa boba" hecha con yuca en la República Dominicana. Insistimos en que se trata de la mezcla de restos de distintos guisos, por lo que podríamos encontrar reunidos en un plato, por ejemplo, unas lentejas con un potaje de judías (alubias secas), los garbanzos de un cocido y unas patatas con carne. No sé qué sabor sería el resultante, pero sin duda sería altamente nutritiva y reparadora. :)
 
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lunes, 6 de mayo de 2019

Amores reñidos, son los más queridos




Una vez más nos encontramos con un refrán que aparentemente encierra una paradoja y puede tener varias interpretaciones, aunque la costumbre es entenderlo en su sentido literal y usarlo cuando se ve discutir a dos personas que se quieren.

Pero es que la palabra "reñir", además del significado negativo de pelearse ( aunque vaya con una connotación suave, es decir, "sin llegar la sangre al río") se trata también de  "ejecutar un desafío", con lo cual esta sentencia puede querernos decir:

- Que el pelearse o discutir en una pareja puede ser positivo (cosa lógica, ya que no tienen por qué pensar lo mismo aunque se afirme que "dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión"), o bien

- Que los amores que cuesta trabajo conseguir son los que más se valoran.

Aunque en el momento de reflexionar sobre ello no esté muy segura de la verosimilitud de la primera interpretación, porque siempre se ha entendido que la convivencia de dos personas que riñen (discuten)  a menudo puede resultar muy difícil, también es verdad que sólo de ese modo se puede conocer la pareja y llegar a acuerdos que faciliten el que llegue un momento en que se entiendan tan solo con mirarse. Sí estoy totalmente de acuerdo, sin embargo, con la segunda interpretación: somos así, y lo que más cuesta es lo que más se valora (recordemos el dicho "lo que cuesta poco, se valora menos").

En todo caso, lo que sí está claro es que para que la vida en pareja fructifique y se consolide, es necesaria una gran dosis de comprensión y entendimiento; y eso solo se consigue abriéndose al otro-a, siendo cada uno sincero y fiel a sí mismo  y, si es necesario, discutir para llegar a un acuerdo. ¿No os parece?

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Son muchos los poemas en los que el "mal de amores" aqueja al poeta y sufre por los desdenes de su amada. Cualquiera de ellos mostraría lo que entendemos por "amor reñido", por lo que traigo a vuestra memoria uno de ellos:

Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.
Gutierre de Cetina
 

lunes, 29 de abril de 2019

Amar sin padecer, no puede ser



En esto parece ser constante el refranero:

 "Quien bien te quiere, te hará llorar", "Hijo sin dolor, madre sin amor" o como el que ya veremos: "No daña quien quiere, sino quien puede”.
Y es que junto a todo lo bueno que conlleva la palabra "Amor", ésta implica también espíritu de sacrificio y preocupación por la persona amada.
Y solo en ese sentido se habla de padecer; nunca –está claro- sufrir por malos tratos.
Una hermosa definición de este sentimiento es la de este soneto de Lope de Vega, que demuestra conocerlo bien:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
                                                mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
                                               enojado, valiente, fugitivo,
                                               olvidar el provecho, amar el daño;
                                              huir el rostro al claro desengaño,
                                             beber veneno por licor suave,
                                                creer que un cielo en un infierno cabe,
                                               dar la vida y el alma a un desengaño;
                                              esto es amor, quien lo probó lo sabe.

lunes, 22 de abril de 2019

Dale el pie y se tomará la mano

El refrán en sus inicios era: "Al villano, dale el pie y se tomará la mano"

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El origen de "villano" es el de habitante de una villa.

Con el tiempo, para distinguirlo del 'cortesano', pasó a significar persona sin educación, sin escrúpulos, ruin o indigno. 

Sabemos también que en el teatro "dar el pie" es decir la frase literal para que el actor sepa seguir el diálogo escénico. Y, además, "dar pie" a algo es provocarlo, permitirlo.

Por otro lado,"dar la mano" (saludar) o "pedir la mano" (pedir matrimonio) indican un alto grado de confianza...

Pues bien, la sentencia viene a decir: ¡cuidado a quién ayudas, porque puede aprovecharse y abusar de tu buena fe!

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(…) casarte con el Marqués,
porque al Marqués entregaste
tu voluntad y tu fe;
porque te pasas las noches
en tierno idilio con él;
porque esa escala maldita
le arrojaste una vez
sólo por darle una mano
y él se ha tomado los pies.
Fragmento de “La venganza de don Mendo”. Pedro Muñoz Seca.

lunes, 15 de abril de 2019

Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás



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Es de todos sabido las consecuencias  de una mala dieta basada en comida-basura, fritos y carencia de vegetales y fruta.

Poca explicación necesita... es más que probable que nuestras madres lo lleven a cabo y nos hayan enseñado esa buena costumbre: hay que comer de todo razonablemente y en forma equilibrada.
 
Sólo comentaros este otro dicho que seguro habéis oído alguna vez:

 "De grandes cenas están las sepulturas llenas".

 Cenar dos o tres horas antes de acostarte le da a tu metabolismo la oportunidad de digerir los nutrientes y permite que te sientas bien al irte a dormir y tengas un sueño mejor.

¿Qué opináis?

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La antigua palabra griega diaita, de la que deriva dieta, significa estilo de vida equilibrada, y esto es exactamente lo que es la Dieta Mediterránea, mucho más que una pauta nutricional. La Dieta Mediterránea es un estilo de vida, no solo un patrón alimentario que combina ingredientes de la agricultura local, las recetas y formas de cocinar propias de cada lugar, las comidas compartidas, celebraciones y tradiciones, que unido a la práctica de ejercicio físico moderado pero diario favorecido por un clima benigno completan ese estilo de vida que la ciencia moderna nos invita a adoptar en beneficio de nuestra salud, haciendo de ella un excelente modelo de vida saludable.
La Dieta Mediterránea es una valiosa herencia cultural, que a partir de la simplicidad y la variedad ha dado lugar a una combinación equilibrada y completa de los alimentos, basada en productos frescos, locales y de temporada en la medida de lo posible.

Fundación Dieta Mediterránea. http://fdmed.org/

lunes, 8 de abril de 2019

Al cabo de años mil, vuelven las aguas por donde solían ir


Sin duda, de aquí viene la expresión: "Volver las aguas a su cauce”.
          
  Como hemos visto que suele ser habitual en estos adagios fruto de la sabiduría popular y resultado de la experiencia, la frase tiene un sentido real y concreto que se refiere a que, al ser la naturaleza sabia, el camino trazado por las aguas de un río (cauce[1]) o las ramblas[2] de desagüe delos hielos y aguas de las tierras altas al mar debe respetarse, pues en caso de alteraciones meteorológicas, las aguas volverán a discurrir por ahí irremediablemente.

Cercano tengo el caso de Almería, tierra de mis padres, terreno casi desértico, tanto, que en mitad del casco urbano, en las ramblas, realizan todo tipo de actividades (como las prácticas de una autoescuela). Así no es de extrañar los percances que ocurren cuando llueve. La tierra, impermeabilizada, es incapaz de absorber un flujo inusual de lluvias. La corriente se pone en marcha y crece, arrasando por donde va.

No es sitio aquí para denunciar imprevisiones en bastantes zonas españolas, pero el hecho de que esto suceda cada x años ¿exime de que sea tenido en cuenta?

Y por otro lado, tenemos el significado figurado, pues cuando las cosas alteradas retornan a la normalidad, lo hacen como cuando en la crecida de un río desbordado las aguas vuelven al cauce.

En resumen: solo hay que dejar pasar la situación irregular, porque pronto todo volverá a ser como era.

Variantes del mismo en la Literatura española, están recogidas en el "Corpus de la antigua lírica popular hispánica (siglos XV a XVII) [3]Escrito por Margit Frenk Alatorre, John Albert Bickford y Kathryn Kruger-Hickm  
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[1] (Del lat. calix, -ĭcis, conducto de agua).
1. m. Lecho de los ríos y arroyos.
2. m. Conducto descubierto o acequia por donde corren las aguas para riegos u otros usos.
3. m. Modo, procedimiento o norma. La vida política discurría por antiguos cauces.
[2] (Del ár. hisp. rámla, y este del ár. clás. ramlah, arenal). 
       - 1. f. Lecho natural de las aguas pluviales cuando caen copiosamente.
   2. f. Suelo por donde las aguas pluviales corren cuando son muy copiosas.
   4. f. En Cataluña y otras zonas de Levante, calle ancha y con árboles, generalmente con andén central.
   5. f. Arg. y Ur. Avenida que bordea la costa de un lago, un río o el mar.
[3] http://books.google.es/books?id=IL5Fb70hYS0C

domingo, 31 de marzo de 2019

Más vale prevenir que curar


"Más vale prevenir que curar"

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También conocido como "Más vale prevenir que lamentar" está claramente relacionado con el "Hombre prevenido vale por dos", aunque su significación no sea exactamente la misma.

 Como ya vimos el sentido de éste último en "Hombre apercibido, medio combatido", nos centraremos en el que hoy nos interesa:

Siendo una máxima aplicada preferentemente al terreno de la salud, y más  particularmente al de los cuidados médicos, en que la prevención ante cualquier tipo de dolencia hace que resulte más fácil evitarla que ponerse a combatirla en toda su virulencia (de ahí las campañas de vacunas que todos conocemos), es bien cierto que puede aplicarse a cualquier terreno práctico de la vida cotidiana.

Alberto Cortez, al que ya he mencionado anteriormente en alguno de mis comentarios, dice en unos supuestos consejos de un padre a su hijo cuando éste decide abandonar el hogar:

"No te fíes de la piedra con la que puedas topar. Apártala del camino, por los que vienen detrás". (1)

Y es que siendo la experiencia un grado; prevenir, avisar, aconsejar a partir del resultado de la misma, de lo aprendido por los demás es, al fin y al cabo, lo que hace el refranero.  Luego, cuando hay que curar, da mucha rabia escuchar el: ¡Ya te lo avisé!

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Tenemos un ejemplo claro en nuestra literatura con la  conocida fábula de
 "La cigarra y la hormiga".

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(1).- "Camina siempre adelante". Alberto Cortez.