PayPal

domingo, 21 de julio de 2019

Buscar tres pies al gato


" Buscarle tres pies al gato "

.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.
 
Si pensamos que el gato tiene "patas" y no "pies", tal vez podríamos deducir que el refranero se refiere al final de la pata, almohadillas en donde el animalito esconde sus uñas.

Como la acción de "buscar" requiere de molestar para encontrarlas, es muy probable que a la tercera sea la vencida y recibas un arañazo o, en caso de ser su dueño, el animalito opte por marcharse.

Siempre pensé en ese significado para este dicho que sirve para avisar a alguien de que está complicando mucho un problema y, tratando de encontrar  explicaciones, puede resultar malparado.

Investigando sobre el mismo, aparece tal cual en El Quijote y hay un comentario de Rodríguez Marín en su Edición crítica del Quijote, aclarando que esta frase significa "buscar ocasión de pesadumbre y enojo", y añade: "Más corriente ha sido decir cinco pies, y parece más propio: lo uno, porque hallar tres pies a quien tiene cuatro es cosa fácil y nada ocasionada a pendencias, mientras que hallarle cinco es imposible; y lo otro, porque solía añadirse: y no tiene sino cuatro, y aun esta otra coletilla: no, que son cinco con el rabo".

Otros estudiosos ya citados en anteriores ocasiones, como José Mª Iribarren (El porqué de los dichos), advierte que es un dicho corrompido, ya que el verdadero es buscar cinco pies al gato. Y se basa en que así lo explica Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana: "Buscar cinco pies al gato se dice de los que con sofisterías y embustes nos quieren hacer entender lo imposible; nació de que uno quiso probar que la gota(1) del gato era pie" (tomó la pata hinchada como si fueran dos) (2)

Añadido posterior: Leyendo a mi padre esto (ya sabéis que fue él el "culpable" de que iniciara esta sección) estaba mi cuñado escuchando y, al terminar, me hizo una aclaración que considero puede ser relevante para entender mejor el sentido:

Los que crían animales, como era el caso de sus padres, llaman manos a las patas delanteras y pies a las traseras. (Recordemos, por ejemplo, cuando un caballo se pone de manos, es decir, cuando levanta las patas delanteras). Teniendo esto en cuenta, quizás pueda aplicarse mejor la explicación de Covarrubias por la que la pata trasera hinchada por la gota semejara dos... y de ahí, "buscar tres pies al gato" cuando sólo tiene dos.

Sea cual fuere el sentido y expresión original de nuestra sentencia de hoy, coinciden todos en que buscarle tales pies al gato es buscarse complicaciones.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
 
(1).- Gota- 4. f. Med. Enfermedad causada por la acumulación de cristales de ácido úrico en las articulaciones de las extremidades, en las que produce hinchazón muy dolorosa.
 (2).- El paréntesis es mío, por eso lo añado tras las comillas.
 
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Hallamos aquí un ejemplo de verbos en los que el uso del pronominal "se" hace cambiar su significado: buscar algo/buscarse un problema, encontrar algo/encontrarse en apuros; salir de casa/salirse con la suya ... Veamos el porqué de esos cambios.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar. Un saludo.