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sábado, 18 de abril de 2020

A toro pasado, todos son Manolete

Algunas veces podemos escuchar en los discursos de algunos de nuestros representantes políticos (desafortunadamente son pocos) referencias a pasajes literarios, poemas y uso de figuras retóricas...

«Hay mucho profeta del pasado, a toro pasado todos son Manolete», ha dicho el presidente socialista, en su última intervención en el pleno del Congreso, para pedir la autorización de prórroga del estado de alarma.

Creo que es muy adecuado para traerlo a este nuestro blog, por su actualidad, por las referencias y por lo que significa.

Y es que nuestro refranero es muy dado a utilizar la mal llamada -por lo menos actualmente- "fiesta nacional" en refranes que tienen relación con ella (algunos de los cuales, como "ver los toros desde la barrera..  o "tomar el toro por los cuernos" tenemos o traeremos aquí).

Pues bien: Manolete era un torero consagrado y venerado por los taurinos en la década de los 40, hasta el punto de que a pesar de su muerte en la plaza de toros de Linares (1947), se convirtió en un mito de la España de la posguerra y aún  es considerado por muchos como uno de los más grandes maestros de todos los tiempos y uno de los iconos del toreo.

Al nombrarlo, tras la frase de "a toro pasado", la ironía está clara: cuando se está fuera del peligro, todos son expertos. Es decir, es fácil criticar cuando alguien no se está exponiendo al peligro y se limita a criticar como si de un entendido se tratase.

Asimismo, la portavoz del PSOE, Adriana Lastra, tira también de refrán en esa misma sesión: “Quien tenga la lengua larga, que tenga el lomo duro”.

Pero de esto, ya trataremos ;)

jueves, 9 de abril de 2020

Dar cuartos al pregonero



El cuarto fue una moneda de cobre, de curso legal en los siglos XIV al XIX y el de pregonero, el oficio de quien se encargaba de publicar en voz alta por las calles comunicados oficiales, defunciones, pérdidas, etc., es decir, dar a conocer en público asuntos de interés general cuando los medios de comunicación no daban para más (en principio, oficio de juglares, pero sin poesías ni cantos).
 
El significado de este refrán, que también es  conocido citando el número de cuartos: " Dar tres cuartos al pregonero", está claro: poner un asunto en conocimiento de alguien que se encargará de hacerlo público. Es lo que se pagaba para que alguien -el pregonero- se encargara de comunicar un hecho para que fuera conocido por todos.

Sabemos que había y hay personas siempre dispuestas a hacer esa función sin necesidad de pago alguno, por lo que comentar algo secreto con ella es sinónimo de contratar al pregonero.

Así que la frase se usa más bien como medida de precaución y es más fácil oírla como: ¿Para qué dar cuartos al pregonero?, sinónimo de guardar prudencia cuando interesa que nadie se entere de algo o, simplemente, no salgan a relucir trapos sucios  que es mejor lavar en casa.

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Cinco añitos que le quiero
cinco añitos que me adora,
la mala gente ¡qué sabe,
qué sabe de nuestras cosas!.
Si yo sé que me quiere como le quiero
¡a qué darle tres cuartos al pregonero!
Desde su puerta misma hasta mi puerta,
la vereíta (1), madre, no cría yerba, no cría yerba.

"Cinco Farolas" de Quintero, León y Quiroga ( trío de músicos y letristas). Ampliamente difundida por distintos intérpretes de la llamada "Copla española". Fue compuesta para Marifé de Triana, de la que no he encontrado vídeo. He aquí una versión.

 
  
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(1).- Veredita: Diminutivo de vereda.